UNIDO A TI, LUEGO VENDRÁ LO DEMÁS
Que no me preocupe tanto, Señor:
de si trabajo mucho, poco o demasiado;
de si mis desvelos son fecundados por los éxitos;
de si mis siembras dan lugar a innumerables cosechas;
de si mis palabras mueven conciencias o corazones.
Que, ante todo y sobre todo, esté unido a ti,
y, entonces, sólo entonces,
amanecerá el fruto en la rama de mi generosidad,
aparecerá el fruto en el sarmiento de mi pobre vida,
brotará el fruto en el tronco de mi fe sin fisuras,
explotara el fruto en el vástago de mi esperanza.
Sí, Señor, unido a ti…y luego vendrá lo demás,
porque tú, Señor, eres artífice, savia,
empuje, vida y sangre que corre por mis venas.
Amén
No hay comentarios:
Publicar un comentario