lunes, 4 de junio de 2012
domingo, 3 de junio de 2012
CONSEJO DE PASTORAL ARCIPRESTAL DE BAEZA
Ayer sábado 2 de Junio se celebró en nuestra Parroquia la primera reunión del CONSEJO DE PASTORAL ARCIPRESTAL DE BAEZA, con la asistencia del casi todos los párrocos del arciprestazgo acompañados de sus respectivos representantes así como las representantes de las Religiosas de vida activa. En esta primera reunión después de la oración compartida, saludo del Sr. Arcipreste, (presidente del consejo) y presentación de cada uno de los asistentes, se procedió a la elección de los representantes del mismo. Atendiendo al orden del día, se procedió a la aportación de ideas o temas a tratar durante el próximo curso y que se podrían resumir en:
- La familia. Implicación de la misma (padres e hijos) en en ámbito parroquial.
- Formación litúrgica.
- Fomento de la Misa Dominical.
- Función de los laicos dentro de la Iglesia
- Formación de equipos de lectores.
- Seguimiento de los Confirmados.
- Los jóvenes dentro de la Iglesia.
Son muchos los aspectos, aunque todos coinciden en un punto común: LA VIVENCIA Y LA TRANSMISIÓN DE LA FE DENTRO DE LA PARROQUIA.
Tras la oración final se dió por finalizada la reunión.
D. MANUEL, REFLEXIÓN
FIESTA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD
Queridos hermanos: Después de celebrar la Cincuentena Pascual, en este Domingo conmemoramos la Fiesta de la Santísima Trinidad, la Fiesta de la Familia de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo; tres personas divinas y un solo Dios.
La intención litúrgica de esta Solemnidad no es descifrar su Misterio, sino hacernos vivir la profundidad del amor de Dios a los hombres. Se trata de conocer más y mejor a nuestro Dios para alabarlo y amarlo más, para vivirlo y disfrutarlo más, pues a imagen y semejanza de Dios fuimos creados.
¿QUÉ GRAN FIESTA ES DIOS?
A veces pensamos que Dios es un poco aburrido y serio; un tanto severo y exigente... ¡Qué imágenes de Dios hemos llegado a presentar! Sin embargo por la Palabra proclamada se desprende una buena imagen, una perfecta imagen. Dios nos es un ser solitario, triste o aburrido. Dios está siempre en una relación desbordante; Dios es una fiesta que no acaba. Dios está siempre creando, siempre amando. Dios es una verdadero “encanto”. Dios es una gran fiesta de amor.
Debemos preguntarnos hoy en que Dios creemos. Es importante que nos hagamos esta pregunta, porque “uno es lo que adora”. Queremos ser siempre como el Dios que adoramos; y el dios que adora hoy muchas personas es el dinero, el consumo, y así se convierten en devotos consumistas. Nosotros creemos en un Dios todo corazón,un Dios compasivo y misericordioso, un Dios amor.
Nosotros creemos en un Dios Padre, fuente de vida, generosidad desbordante, que nos lo da todo. Nos crea con capacidad de crear.
Nosotros creemos en un Dios Hijo, su amado, su encanto, comunión plena, entrega total. ¡Qué hijo tengo!, dicen los padres.
Nosotros creemos en un Dios-Espíritu, chispazo de unión, abrazo vivo, comunión profunda, la flor del amor, el Amor del Amor.
Por eso, podríamos distinguir tres grandes dimensiones divinas, llamados también nosotros a vivirlas: Donación, Comunicación y Comunión
DONACIÓN: El amor de Dios es enteramente generoso, es donación total y gratuita. Crea para comunicar vida y quiere que vivamos en plenitud. En Dios hay un donación total: derramándose a sí mismo, engendra al Hijo; dándose, fecunda.
COMUNICACIÓN: El Hijo es la respuesta agradecida al Padre, es el diálogo permanente con el Padre, la comunicación siempre abierta. Dios no es silencio, es Palabra. Dios no es secreto, es comunicación. El Hijo es toda la revelación del Padre. Dios ha querido comunicarse con el hombre, hasta dándonos su Palabra hecha carne.
COMUNIÓN: En Dios no hay sólo diálogo, sino comunión perfecta, un sola alma, un solo corazón. Hay sintonía y empatía. Dios no es un ser solitario, ni individualista. Dios es familia, es hogar, es mesa redonda, es alianza de amor, es unidad consumada.
NOSOTROS, SU IMAGEN Y SEMEJANZA.
Nosotros estamos llamados a vivir esta triple relación amorosa. Ante el Padre, sabiendo que de Él venimos y hacia Él vamos, recorriendo este camino bajo su mirada infinitamente amorosa (paternal).
Vivimos unidos a nuestro Hermano Mayor y Salvador Jesús, que nos ha incorporado a su ser de Hijo; y por eso le sabemos nuestro guía fraternal que nos da la vida al alimentarnos con su cuerpo.
Vivimos habitados, penetrados del Espíritu, el gran don que nos ha regalado el Padre y el Hijo en lo más profundo e intimo de nuestro ser humano. (Somos templo del Espíritu)
Vivir eso, vivir es triple relación, es creer en la Santísima Trinidad. Por eso ahora, cuando proclamemos el credo, será una afirmación de fe en lo que cada persona de la Santísima Trinidad ha hecho en nosotros. Pero también será un compromiso de vivir esa triple dimensión conocida en Dios, de donación, comunicación y de comunión, pues hemos sido creados para el encuentro, para vivir en comunidad, en comunión, para el diálogo, la unión y el amor, siempre y en cualquier lugar.
La Eucaristía actualiza y realiza este amor de Dios, hecho donación, comunicación y comunión; y es donde vivimos con mayor intensidad ese vínculo entre persona y comunidad. Y esa aceptación de las diferencias en la unidad básica del amor.
Hoy tenemos un recuerdo especial por quienes han sido llamados a la vida consagrada contemplativa: los monjes, las monjas y la vida eremítica que ofrecen a la comunidad cristiana y a nuestro mundo, tan necesitado de auténticos valores espirituales, un anuncio silencioso y elocuente del amor de Dios, testimonio humilde del misterio trinitario.
Queremos agradecerles sus vidas de entrega: la liturgia, el canto, el trabajo, la vida fraterna, la oración de intercesión por todos los hombres. Y rezar por los que rezan a diario por nosotros, pidiendo a Dios uno y trino que no falten comunidades contemplativas en su Iglesia.
DOMINGO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD, LECTURAS Y SALMO
sábado, 2 de junio de 2012
VII ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS DESDE MILÁN
Tenemos el gusto de anunciarles que será posible seguir en vivo el VII Encuentro Mundial de las Familias, desde Milán Italia, gracias a la colaboración de http://www.cetelmon.tv
Para seguir el evento en vivo de click al siguiente enlace:http://www.tv.catholic.net/
Horarios de la programación hora Milán Italia
Viernes 1 de junio 17:00 a 18:15 Encuentro con la población en la Plaza del Duomo de Milán 19:30 Concierto en honor del Santo Padre y de las Delegaciones oficiales del Encuentro Mundial de las Familias en el Teatro de la Scala de Milán
Sábado 2 de Junio 10:00 Celebración de la Hora Media en el Duomo de Milán 11:15 Encuentro con los confirmandos en el Estadio "Meazza" de San Siro 17:00 Encuentro con las autoridades en la Sala del Trono del Arzobispado de Milán 20:30 Fiesta de los Testimonios en el Parque de Bresso
Domingo 3 de Junio 09:50 Celebración Eucarística en el Parque de Bresso
Para seguir el evento en vivo de click al siguiente enlace:http://www.tv.catholic.net/
Horarios de la programación hora Milán Italia
Viernes 1 de junio 17:00 a 18:15 Encuentro con la población en la Plaza del Duomo de Milán 19:30 Concierto en honor del Santo Padre y de las Delegaciones oficiales del Encuentro Mundial de las Familias en el Teatro de la Scala de Milán
Sábado 2 de Junio 10:00 Celebración de la Hora Media en el Duomo de Milán 11:15 Encuentro con los confirmandos en el Estadio "Meazza" de San Siro 17:00 Encuentro con las autoridades en la Sala del Trono del Arzobispado de Milán 20:30 Fiesta de los Testimonios en el Parque de Bresso
Domingo 3 de Junio 09:50 Celebración Eucarística en el Parque de Bresso
viernes, 1 de junio de 2012
UBI CARITAS ET AMOR, DEUS IBI EST
Aunque lo parezca, no voy a hablarles de la Iglesia y del IBI. Al menos, no por el momento. Lo haré después de traducir la cita latina, para evitar confusión en aquellos que no manejen nuestra lengua madre. La popular antífona nos recuerda que «donde hay caridad y amor, allí está Dios». En efecto, ese ibi nada tiene que ver con el Impuesto de Bienes Inmuebles. En aquel caso, significa allí. Cada persona creyente que esté leyendo ahora este artículo puede ponerle distintos nombres y rostros cálidos al frío pronombre de lugar. Mientras los evocan, yo les propongo tres por los que he transitado.
Encontré caridad y amor en la Catedral de Santiago de Compostela cada vez que crucé el Pórtico de la Gloria, con la mochila al hombro y más de 500 kilómetros acumulados en las piernas y en el corazón. Los encuentro en la Eucaristía, a la que conmigo acuden en España más de un millón de personas cada día y cerca de 10 millones cada fin de semana. Y los encuentro, también, en el despacho de Cáritas parroquial donde a diario hacen fila, cada vez más gruesa por desgracia, miles de personas a las que se asiste en las más variadas y primarias necesidades. «¿Deberían pagar el IBI la Catedral de Santiago, el templo de mi parroquia y su despacho de Cáritas?, ¿no debería pagarlo la Iglesia católica, como hace todo hijo de vecino?», repiten a coro ciertas voces en calculada orquestación que coincide con lo más crudo de los recortes y la crisis que padecemos.
El primer bulo que hay que desmentir es que «todo hijo de vecino» paga el IBI. No lo pagan, por ejemplo, los partidos políticos, los sindicatos, los locales de la Cruz Roja, las fundaciones, los consulados, las federaciones deportivas, las embajadas, los terrenos de la RENFE, los inmuebles destinados a usos religiosos de las comunidades hebreas, musulmanas o evangélicas, y otras muchas instituciones en virtud de la Ley 49/2002, denominada Ley de Mecenazgo. Con todas ellas, la Iglesia católica comparte el régimen fiscal especial que se concede a entidades sin fines lucrativos, como puede verse en el Título II de la citada Ley.
Es fácil de entender: por ley, y no como privilegio, sino como exención fiscal compartida con muchas otras instituciones, no se paga el IBI por la Catedral de Burgos, como no lo pagan tampoco por el Museo del Prado, pero se pagan tasas que nada tienen que ver con el mencionado impuesto, como, por ejemplo, las de basura o las correspondientes al vado de una cochera.
En la misma línea que busca el descrédito general de la Iglesia, se intenta hacer creer que el IBI eclesial supone un porcentaje altísimo sobre el IBI que goza de exención. Sirva como ejemplo para desmentirlo el hecho de que en Madrid, donde están exentos del pago del IBI edificios como el de la SGAE o el del Hotel Palace, podrían recaudarse 109 millones de euros si no existiera exención alguna. Sólo el 5% correspondería a la Iglesia católica. Algunos ayuntamientos están contribuyendo a esta ceremonia de la confusión. Saben bien que no está en su mano cobrar el IBI, salvo en los casos excepcionales que hemos citado. Saben que si envían el recibo de un edificio exento por ley, lo más probable es que se lo devuelvan. Y saben también que pueden seguir enviando a las parroquias a todas las personas desesperadas que ellos no atienden por falta de presupuesto, porque en este caso, no se devolverá a nadie y se acogerá a todos, sin pedir el dni ni la partida de bautismo.
Por eso, conviene recordar que a los argumentos legales expuestos, cabe sumar poderosas razones morales. Parece lógico que se incentive y que se estimule -también fiscalmente- el trabajo de aquéllos que contribuyen con su labor a la configuración de una sociedad mejor. Así se hace en muchos casos. La Iglesia ni tiene ni quiere tener privilegios, pero tampoco ser discriminada. Desgastar la imagen pública de una de las instituciones que más está haciendo por la gente que peor lo está pasando en la crisis, solo puede responder a intereses que nada tienen que ver con el bien común. Afortunadamente, esa piel social que es la opinión pública (y la opinión publicada en los medios) no siempre va de la mano con los datos reales. Cada vez más gente llama a las puertas de la Iglesia, pero también, gracias a Dios, cada vez son más los que ayudan a sostener esa puerta, a pintarla, a arreglar las cerraduras y a mantenerla abierta.
Allí, donde hay caridad y amor. La Iglesia ya estaba allí antes de la crisis, antes del IBI y mucho antes de que el IBI se llamara Contribución Territorial Urbana. Ya estaba allí y en esos mismos lugares va a seguir estando, al lado de los nuevos pobres cuando volvamos a ser nuevos ricos.
Cuantos pertenecemos y amamos a la Iglesia, y todos aquellos de buena voluntad que quieran arrimar el hombro, vamos a seguir construyendo el edificio común. Quienes nos difaman, saben -porque ellos mismos lo experimentan- que responderemos al mal con el bien. Esa que muchos creen nuestra debilidad, es justamente nuestra fortaleza.
Isidro Catela Marcos, Director Oficina Informacion de la Conferencia Episcopal
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