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domingo, 17 de marzo de 2019

IX ENCUENTRO DIOCESANO DE NIÑOS


NUESTRA PARROQUIA PARTICIPA EL IX ENCUENTRO DIOCESANO DE NIÑOS





En el día de ayer, un grupo de chicos con sus catequistas, participaron en el IX encuentro diocesano de niños de catequesis que fue organizado magnificamente en Andújar.
Se participó de la caridad, en la oración, se realizaron talleres y culminó, con la celebración de la Eucaristía.
Se conto con la asistencia de nuestro Obispo Don Amadeo que invitó a los participantes a la MISIÓN.
"Dichosos los que esvuescu la palabra de Dios y la cumplen"

HOMILÍA DE ESTE SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA

DOMINGO SEGUNDO DE CUARESMA. CICLO “C”

         Queridos hermanos:        
        
         Desde el Miércoles de Ceniza, hace doce días, los cristianos estamos caminando con Jesús hacia Jerusalén donde vamos a morir y a resucitar con Él: Celebraremos la Pascua cristiana, dando muerte al pecado y viviendo ya en gracia para Dios y los hermanos...
         Y hacemos este camino, que es la Cuaresma, escuchándolo, poniendo nuestros ojos y nuestro corazón en Él, pues Cristo es nuestro Maestro, nuestra Verdad, la Palabra definitiva de Dios Padre, su Hijo predilecto. Intentamos ser también como Él verdaderos hijos de Dios, renovando nuestra vida. Seamos conscientes de ello.

         En la Palabra de Diosproclamada hemos contemplado la figura deAbraham como modelo de fe y de fidelidad a los planes de Dios. No le resultó nada fácil a Abraham cumplir la misión que Dios le encargaba: Tuvo momentos de miedo, le tentó la duda... Pero se fió de Dios y fue fiel a su misión...
         También a nosotros puede ser que nos vengan dudas, desánimos y, alguna vez, la noche oscura y el terror... Intentamos ser buenas personas, seguidores de Jesús, pero seguro que en nuestra vidaalguna vez “se ha puesto el sol”... Tal vez ahora; y nos ha invadido el desánimo, la desilusión... ¿Dios para qué?
        
         Imitando a Abraham, hemos de ser fieles a Dios no sólo cuando todo es fácil, sino también en momentos de contrariedad y cuando nos tientan las mil voces de este mundo. Poner ejemplos concretos...Míos y de otros.  ¿Qué hacer? Al no ver resultados, que sólo responden minorías..., lo más fácil es abandonar, desertar, evadirse, no complicarse...

         Como a Pedro, a Santiago y a Juanes el mismo Cristo, nuestro Maestro, quien nos indica mejor el camino que hemos de seguir. Ellos también estaban cansados y no acababan de entender el programa de salvación y de vida de su Maestro. No entendían qué sentido podía tener la Cruz en su programa, su padecer, los azotes. No entendían
         Sin embargo la Transfiguración les animó a su seguimiento: Así lo recoge la oración del Prefacio de hoy:“Después de anunciar su muerte a los discípulos, les mostró en el monte santo el esplendor de su gloría, para testimoniar que la pasión es el camino de la resurrección”.

         También a nosotros nos conviene recordar que el desierto de la Cuaresma: la oración, el sacrificio, la caridad..., tiene como meta la alegría de la Pascua. Que la noche siempre tiene aurora, que la Cruz no es meta sino medio. Que no son ni serán vanos nuestros esfuerzos por vivir según Cristo,en medio de un mundo que no nos ayuda

         Así pues, recuperemos hoy la esperanza, la ilusión la valentía de ser fieles al seguimiento de Jesucristo en medio de nuestras dificultades y cruces, en el trabajo, en la familia, en el estudio, en las relaciones, en el apostolado...          
         Como lo fue Pablo. ¡Cuántas veces dio él testimonio de su fidelidad a Cristo en medio de persecuciones, azotes, y prisión, y finalmente el martirio!
         Hoy se queja de que “hay muchos que andan como enemigos de la cruz de Cristo, y su paradero es la perdición... Solo aspiran a cosas terrenas... Nosotros, por el contrario, somos ciudadanos del cielo”,
         Nos ofrece el testimonio valiente de su verdadera transfiguración al modo y manera de su Maestro, Jesucristo.

         Cada vez que celebramosla Eucaristía, escuchamos al Maestro, que nos ha enviado Dios: “Este es mi Hijo, escuchadle”. Él es quien nos va enseñando el camino que nos lleva a la salvación, y nos anima en nuestra vida de fe.