🟢 *Domingo XXVIII Tiempo Ordinario*
🪔 Mt 22,1-14
📖*LECTURA*
En aquel tiempo, volvió a hablar Jesús en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo:
«El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo; mandó a sus criados para que llamaran a los convidados, pero no quisieron ir.
Volvió a mandar otros criados encargándoles que dijeran a los convidados:
“Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas y todo está a punto. Venid a la boda”.
Pero ellos no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios; los demás agarraron a los criados, los maltrataron y los mataron.
El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad.
Luego dijo a sus criados:
“La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos y, a todos los que encontréis, llamadlos a la boda”.
Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales.
Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo:
“Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin el vestido de boda?”.
El otro no abrió la boca.
Entonces el rey dijo a los servidores:
“Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes”.
Porque muchos son los llamados, pero pocos los elegidos».
💭*MEDITACIÓN:*
Jesús presenta el Reino como un banquete al que Dios invita gratuitamente a todos. Sin embargo, podemos quedar atrapados en nuestras ocupaciones y no reconocer la alegría de su llamada.
La invitación se extiende a todos, mostrando que la misericordia de Dios no tiene fronteras. Pero aceptar esa gracia supone dejarnos transformar y revestir nuestra vida de Evangelio: perdón, justicia, fraternidad, servicio y compasión.
La Eucaristía anticipa este banquete y nos invita a responder con un corazón renovado, haciendo también sitio a los demás en la mesa del Reino.
🙏*ORACION :*
Padre bueno, gracias porque nos invitas a la fiesta de tu Reino. Líbranos de las excusas y danos alegría para responder con generosidad. Jesús, revístenos de tu amor y transforma nuestra fe en misericordia, justicia, perdón y servicio. Haz de nuestras comunidades mesas abiertas para todos. Espíritu Santo, danos valentía para acercarnos a quienes están solos o heridos. Virgen María, enséñanos a decir sí al Padre, permanecer fieles a Cristo y compartir la alegría del Evangelio. Amén.









