🟢 *Domingo XX Tiempo Ordinario*
🪔 Mt 15,21-28
📖*Lectura:*
En aquel tiempo, Jesús salió y se retiró a la región de Tiro y Sidón.
Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: «Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo».
Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: «Atiéndela, que viene detrás gritando».
Él les contestó: «Solo he sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel».
Ella se acercó y se postró ante Él diciendo: «Señor, ayúdame».
Él le contestó: «No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos».
Pero ella repuso: «Tienes razón, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de los amos».
Jesús le respondió: «Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas».
En aquel momento quedó curada su
💬*Meditación:*
La fe es perseverante y nos ayuda a ir más allá de lo que humanamente creemos posible. Por eso no debemos cansarnos de presentar a Dios lo que necesitamos y lo que necesitan nuestros hermanos.
Dios no se cansa de dar; nosotros no debemos cansarnos de pedir. Pero hemos de hacerlo con una fe sencilla y confiada, creyendo en su misericordia y en que Él quiere nuestro bien más que nosotros mismos.
Y, si alguna vez sentimos que nuestra oración no es escuchada, sigamos presentándola al Señor, como la mujer del Evangelio: sin miedo, con humildad y confianza.
🙏*Oración:*
Señor, Tú sabes cómo soy y me conoces mejor que yo mismo.
Conoces mi vida, lo que necesito y no te pido, y también lo que te pido sin necesitarlo.
Con sencillez te digo: lo que Tú quieras, Señor, yo lo recibo. Lo que me mandes, lo acojo.
Lo que no entienda, lo rezaré. Y, cuando sienta que no me escuchas, esperaré.
En todo momento confiaré, porque nunca me has fallado. Por eso, Señor, lo que Tú quieras. Amén.



