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lunes, 14 de junio de 2021

COFRADÍA DE LA SOLEDAD

 Un año del juramento ante Dios y nuestra Bendita Madre de los cargos de la Junta Directiva de la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad. Un año de trabajo e ilusión con los mejores de los frutos. Agradecidos a Dios y a nuestra Titular por las gracias recibidas en este primer aniversario.  Una Junta de Gobierno con una plena  unión entre sus miembros siendo en consecuencia , la grandeza de esta Cofradía. Cada uno de sus miembros trabajando libremente en su sector y participando en cuanto se le solicita a cada momento. Una Junta directiva que desde la ilusión y compromiso, proyectan conjuntamente grandes ideas para engrandecer nuestra Hermandad, siendo el capital humano el bien más preciado. Agradecer a todas las personas que colaboran de manera anónima con el mismo empeño y tesón que el resto, así como a las Instituciones más relevantes de nuestra noble ciudad que siempre están presentes en cuantos actos venimos desarrollando. 


     Nuestra Amantísima Madre, el Capricho de Baeza siga guiando a este grupo de valientes a lo largo de la legislatura y todo para mayor honra de Dios y de nuestra Madre, María Santísima de la Soledad.


     Queden bajo la protección y amparo de María Santísima de la Soledad.



RETIRO DIOCESANO


 

SOR MÓNICA


 

domingo, 13 de junio de 2021

HOMILÍA DEL DOMINGO

 

DOMINGO XI DEL TIEMPO ORDINARIO “B”

      Después de celebrar las Solemnidades cristianas, recomenzamos el tiempo litúrgico llamado “ordinario” en  el que la liturgia nos irá presentando la vida pública de Jesús con su predicación y sus milagros de la mano de San Marcos, con la intención de seguir los pasos de Jesús como lo hicieron los mismos discípulos por los caminos de Galilea y de Judea, para asistir a la mejor escuela posible, la de estar con Jesús para aprender de Él, hacer nuestros sus sentimientos y su manera de vivir.

       Observamos que el hombre de hoy busca la eficacia rápida y a corto plazo en todo cuanto realiza; que el hombre de hoy quiere reducir al máximo el espacio entre la siembra y la cosecha. Así nos lo muestra la publicidad: “Aprenda un idioma en diez días, limpie la cocina en diez minutos, apriete un botón y obtenga de inmediato el efecto deseado…”

     Sin embargo este criterio, este ritmo no es el que sigue el crecimiento del Reino de Dios. Así nos lo ha recordado el Evangelio proclamado.  El Reino de Dios es como una pequeña semilla, la más pequeña, que Dios la deposita en el corazón y va creciendo poco a poco, casi de forma imperceptible. Y ante este ritmo de crecimiento, de maduración, nos solemos preguntar:

¿Dónde está el Reino de Dios?, ¿en qué se nota la salvación de Dios, la fuerza de Dios en nuestro mundo? ¿Para qué sirven tantos esfuerzos, si parece que todo sigue igual?   Lo mismo suele ocurrir en nuestra vida personal: “Yo que tanto hago, qué tanto me esfuerzo…Y que pocos resultados obtengo y veo”                                       

    Así les ocurría a los discípulos de Jesús: Querían ver las cosas y los resultados claros. Si Jesús decía que iba a venir el Reino de Dios, querían que ya se notase. Si Dios iba a  cumplir sus promesas, pues que se viese que todo cambiaba, que se notase que Dios estaba allí con su poder.

      Y comenzaban a ponerse nerviosos al ver que seguían a Jesús y que todo seguía más menos como siempre. Era verdad que con Jesús se creaba un clima, un ambiente diferente al anterior: nuevas ganas de vivir, un empuje, una confianza, una esperanza, que Jesús derramaba a su paso signos de salvación palpable: enfermos, hombres y mujeres que encontraban su dignidad… Todo ello era verdad.

     Sin embargo no se sentían satisfechos. Ellos esperaban más. En cierto modo se sentían decepcionados…               Por ello Jesús les dice y nos dice hoy algo muy sencillo: Que el Reino de Dios está dentro de nosotros, quizá sin que nos demos cuenta, como una semilla que parece pequeña. Pero esta semilla germina y crece, sin que sepamos cómo. Germina y crece y echa ramas hasta cobijarse en ella los pájaros.

     ¿Qué nos quiere decir? ¿Una exhortación a la paciencia y a la constancia…? No, sino que el Reino de Dios que Jesús nos trae de parte del Padre (fraternidad,  libertad, justicia, paz, felicidad, alegría, el amor, la vida) y que desea implantar en la tierra, no consiste en un conjunto de soluciones claras, victoriosas, fáciles y rápidas para todos los problemas, sino que es algo que se realiza según el estilo débil de la condición humana, el estilo débil que el propio Dios asumió como suyo al hacerse hombre.                                           

      El Reino de Dios no consistirá en que todo se arregle de golpe y triunfalmente. Será, consistirá en las ganas de vivir que Jesús crea a su alrededor, el empuje lleno de dignidad divina, la firmeza en anunciar el Evangelio, la silenciosa fidelidad con que tantos hombres y mujeres han vivido y viven el amor de Dios... Todos podíamos poner ejemplos.

     Un joven que dedica una tarde cada semana para asegura la buena marcha de los estudios de un chico enfermo.

     Una señora que dedica cinco horas a la semana para acompañar a una viejecita al médico y ayudarla en todo.

     La familia que organiza su casa con austeridad para colaborar con ONGS para proyectos de desarrollo.

     El que comparte un día de su salario con los parados...

     El voluntario de caritas que escucha, atiende y trata de orientar y ayudar a resolver los problemas de otros.

     Esa es la lección: Que uno es el que siembra, otro el que labra, otro el que siega; pero Dios es el que hace crecer,  germinar y desarrollar su Reino en nuestro mundo.

     Por eso, siempre tenemos confianza, una confianza que nos contagia Jesús y nos pide poner nuestra vida… al servicio del Reino de Dios.

     Así este pan y este vino tan humildes se convertirán en  Cuerpo y en su Sangre para la vida del mundo.

sábado, 12 de junio de 2021

AVISO IMPORTANTE

 

Aviso:

El domingo, día 13 de junio, no habrá misa a las 20 horas. Se celebra el cien aniversario de “lolo”, en Jaén.

viernes, 11 de junio de 2021

HOMILÍA DEL SAGRADO CORAZÓN

FIESTA DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS “B"

              Celebramos hoy todos los cristianos la Fiesta del Corazón de Jesús, Fiesta que se extiende desde la Edad Media hasta nuestros días.

              El corazón ha simbolizado para la mayoría de las culturas el centro de la persona y el meollo de todas las facultades y valores de la persona. Una persona con corazón es una persona profunda, humana, cercana; entrañable y comprensiva.

              Jesús es el hombre para los demás, tiene corazón..., porque toda su vida es como un fruto logrado y suculento de sabiduría y de santidad. Su vida es un signo del buen amar y del saber amar... Nosotros, nuestra vida, nuestro trabajo, nuestro vivir...

              El fin de esta Solemnidad es celebrar las maravillas del amor de Dios encerradas en el Corazón de Cristo, que encarna y expresa la bondad divina para con los hombres. Por eso, la liturgia se eleva al amor eterno que desde el primer día de la Creación no ha dejado de acompañar al hombre.

              1.- En la primera lectura, Dios mismo recuerda por boca de Oseas a Israel cuánto ha hecho él desde el comienzo de su historia, guiando sus pasos por el desierto, amándole y asistiéndole como hace un padre con su hijo: “Yo lo alzaba...”

              Pero un amor tan tierno y solícito no era correspondido, e Israel abandonó a su Dios. Y el señor se lamenta con una expresión humanísima: “Se me remueve el corazón...” Pero Dios no es como el hombre que se deja vencer por la ira, y así, prediciendo el castigo, lo suaviza con la compasión. Israel no será destruido como merecía, sino castigado para que se arrepienta y vuelva a su Señor. Esta es la conducta del amor divino para todo hombre y en todo tiempo: “Los proyectos de su corazón, de edad en edad, para librar sus vidas de la muerte...”

 

              2.- ¡Es el Corazón de Dios!  En el N. T. Esta expresión ya no es metáfora sino realidad, porque el Corazón de Jesús, Verbo encarnado, es verdadero corazón de hombre y verdadero corazón de Dios. En Cristo está todo el amor eterno e infinito del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; es el instrumento que lo revela y lo dispensa a los hombres.

              Esta es la riqueza insondable de Cristo de que habla la segunda lectura (Efesios). San Pablo tuvo la misión de anunciarla al mundo, descubriendo el”misterio escondido desde el principio de los siglos en Dios, o sea el designio eterno de salvación universal que se debe realizar “en Cristo Jesús, Señor nuestro”. Cristo es el mediador entre Dios y los hombres, que trae a los hombres el amor de Dios y según el deseo de ese amor, los salva para devolverlos a Dios, de modo que por él, “tenemos confiado acceso a Dios”.

              San Pablo no encuentra palabras adecuadas para expresar las dimensiones de la caridad de Cristo; con todo querría que todos las conociesen para que fueran colmados de “la plenitud total de Dios”. Pues esta plenitud llega a los hombres a través del misterio de la caridad de Cristo.

 

              3.- El Evangelio de hoy (Juan) completa el cuadro del amor de Dios a sus criaturas, mostrando el Corazón de Cristo traspasado: “Uno de los soldados con la lanza le traspasó el costado y al punto salió sangre y agua”. Infinito y admirable ha sido el amor del Padre que para salvar a los hombres sacrificó al Hijo; infinito y ternísimo ha sido el amor del Hijo que para reparar la ofensa del pecado se ofreció al Padre en oblación expiatoria con que pagar la salvación de los hombres.

              La sangre y el agua brotados del Corazón de Jesús atestiguan  la plena consumación de su sacrificio y son símbolo muy expresivo de los sacramentos que sacan su eficacia de la Sangre de Cristo; por medio de ellos la humanidad es regenerada en Cristo y encuentra  por él “acceso confiado” al Padre.

              Pero como en otro tiempo Israel no comprendió el amor de Dios y le fue infiel, así hoy los hombres continúan no comprendiendo el amor de Cristo, rechazándolo y ultrajándolo.

              El culto del Corazón de Jesús es, por eso, un llamamiento al deber de reparación: al Padre ultrajado en el Hijo, y al Hijo que los hombres crucificaron y continúan ofendiendo con el pecado.

              Celebrando la Eucaristía, damos gracias al Corazón de Jesús por el bien que ha hecho sobre nosotros, la Iglesia y el mundo y reparamos con nuestro sacrificio el mal y el pecado que ofende a Dios y mata al hombre.

miércoles, 9 de junio de 2021

XVII ENCUENTRO NACIONAL DE JÓVENES ADORADORES



 

ORAMOS JUNTOS


 

COFRADÍA DE LA SOLEDAD

 En la Noche de hoy , el palio de María Santísima de la Soledad ha sido bendecido por el Rvdo. Sr. D. Francisco Victor López Fernández, Padre Carmelita Calzado de nuestra ciudad, en el salón de actos de nuestra casa de hermandad. Un acto colmado de alegría y satisfacción por todos los miembros de nuestra Junta de Gobierno que llenaban el mismo. Para el día de hoy, nuestra casa de hermandad ha gozado de numerosas mejoras realizadas con el esfuerzo y entusiasmo de todos nosotros para así, empezar a darle el uso adecuado a la misma. De tal modo, pongamos el broche de oro a un gran proyecto que se inició en el año 2008. Posteriormente tuvimos una cena de convivencia entre los  miembros directivos en el que se obsequió a la Orden Carmelitana con un generoso donativo para ayudar a sufragar los gastos ocasionados en la Iglesia de la Purísima Concepción tras la reforma de unas goteras.


Agradecer a todos nuestros hermanos, devotos y fieles colaboradores con nuestra Cofradía, sin ellos sería imposible poder llevar a término cada uno de nuestros proyectos. 


Demos gracias a Dios y a nuestra Amantísima Madre por la unión existente entre esta Junta Rectora y en consecuencia, el poder realizar proyectos por y para nuestra Titular.