🟣 *Domingo IV de Cuaresma*
🪔 Jn 9,1-41
📖*Lectura:*
En aquel tiempo, al pasar, vio Jesús a un hombre ciego de nacimiento. Entonces escupió en la tierra, hizo barro con la saliva, se lo untó en los ojos al ciego y le dijo: «Ve a lavarte a la piscina de Siloé (que significa Enviado)».
Él fue, se lavó y volvió con vista. Y los vecinos y los que antes solían verlo pedir limosna preguntaban: «¿No es ese el que se sentaba a pedir?».
Unos decían: «El mismo».
Otros decían: «No es él, pero se le parece».
Él respondía: «Soy yo».
Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. Era sábado el día que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. También los fariseos le preguntaban cómo había adquirido la vista.
Él les contestó: «Me puso barro en los ojos, me lavé y veo».
Algunos de los fariseos comentaban: «Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado».
Otros replicaban: «¿Cómo puede un pecador hacer semejantes signos?».
Y estaban divididos. Y volvieron a preguntarle al ciego: «Y tú, ¿qué dices del que te ha abierto los ojos?».
Él contestó: «Que es un profeta».
Le replicaron: «Has nacido completamente empecatado, ¿y nos vas a dar lecciones a nosotros?».
Y lo expulsaron.
Oyó Jesús que lo habían expulsado, lo encontró y le dijo: «¿Crees tú en el Hijo del hombre?».
Él contestó: «¿Y quién es, Señor, para que crea en él?».
Jesús le dijo: «Lo estás viendo: el que te está hablando, ese es».
Él dijo: «Creo, Señor».
Y se postró ante él.
💬*Meditación:*
Este evangelio nos muestra el paso de la ceguera a la fe. Jesús toma la iniciativa, toca al ciego y lo envía a lavarse: obedecer su Palabra abre los ojos y el corazón.
En este domingo “Laetare”, la Iglesia se alegra porque la luz de Cristo vence nuestras oscuridades. Ser “hijos de la luz” significa vivir en verdad, sin miedo ni apariencias, y dejar que su gracia nos transforme.
La fe se demuestra al confesar lo que el Señor ha hecho, al mantenernos firmes ante la incomprensión y al acoger con amor a quienes son marginados.
La verdadera visión se reconoce en la caridad: mirar al hermano con los ojos de Cristo. Así, preparados por la Cuaresma, caminamos hacia la Pascua con mirada nueva y corazón iluminado.
🙏*Oración:*
Padre de misericordia, abre nuestros ojos con la luz de tu Hijo y danos humildad para obedecer tu Palabra.
Señor Jesús, sana nuestras cegueras y renueva nuestra fe para confesarte con alegría.
Espíritu Santo, fortalece nuestra confianza y haznos testigos luminosos de tu verdad.
Santa María, Madre de la luz, enséñanos a mirar con compasión y a servir con gozo en el camino hacia la Pascua. Amén.









