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domingo, 9 de agosto de 2026
*¡FELIZ DOMINGO Y FELIZ SEMANA!* 😘
🟢 *Domingo XIX Tiempo Ordinario*
🪔 Mt 14,22-33
📖*Lectura:*
Después de que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras Él despedía a la gente.
Y después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo.
Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. A la cuarta vela de la noche se les acercó Jesús andando sobre el mar. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, diciendo que era un fantasma.
Jesús les dijo enseguida: «¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!».
Pedro le contestó: «Señor, si eres Tú, mándame ir a ti sobre el agua».
Él le dijo: «Ven».
Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: «Señor, sálvame».
Enseguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: «¡Hombre de poca fe! ¿Por qué has dudado?».
En cuanto subieron a la barca, amainó el viento. Los de la barca se postraron ante Él diciendo: «Realmente eres Hijo de Dios».
💬*Meditación:*
«No tengáis miedo», dice Jesús a los apóstoles, asustados al verlo acercarse caminando sobre el mar. Ellos sienten miedo, no comprenden lo que ven, pero Jesús se da a conocer y les regala una palabra de confianza.
Para reconocer a Jesús necesitamos los ojos de la fe: la fe que faltaba a los discípulos y que tantas veces nos falta también a nosotros en el camino de la vida.
Cuando Jesús sube a nuestra barca, el oleaje, el viento y la tormenta ya no tienen la última palabra. Dejemos que Él entre en nuestra vida y nos devuelva la paz.
🙏*Oración:*
Señor, también yo dudo muchas veces. Te veo en mi vida, pero no siempre confío plenamente en ti; por eso me hundo en mis problemas y no te siento en mis noches.
Tú me tiendes la mano, pero tantas veces la rehúso o busco otras manos que no me sostienen de verdad.
No te canses, Señor, de tenderme la mano. No te canses de mis debilidades, de mis negativas ni de mis dudas. Sigue acercándote a mí y sostén mi fe. Amén.
miércoles, 5 de agosto de 2026
lunes, 3 de agosto de 2026
domingo, 2 de agosto de 2026
*¡FELIZ DOMINGO Y FELIZ SEMANA!* 😘
🟢 *Domingo XVIII Tiempo Ordinario*
🪔 Mt 14,13-21
📖*Lectura:*
En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan el Bautista, se marchó de allí en barca a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos.
Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: «Estamos en despoblado y es muy tarde; despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer».
Jesús les replicó: «No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer».
Ellos le replicaron: «Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces».
Les dijo: «Traédmelos».
Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.
💬*Meditación:*
Sigue habiendo hambre y sed en nuestro mundo: personas necesitadas de luz, de sentido y de Dios. Basta mirar alrededor para descubrir esta realidad que todos llevamos dentro, aunque muchas veces no sepamos expresarla.
En medio de tanta necesidad, escucho tus palabras: «Dadles vosotros de comer». Y me siento pobre, pequeño, con pocos medios. Pero Tú solo me pides lo poco que tengo: mi tiempo, mis capacidades, mi persona.
Cuando te entrego lo que soy y lo que tengo, aunque parezca insuficiente, comienza el milagro de Dios.
🙏*Oración:*
Señor, ante el hambre y la sed de tantos hermanos, te ofrezco con sencillez lo poco que tengo: el pan de mi tiempo, de mi acogida, de mi perdón y de mi pobre oración; los peces de mi buena voluntad, de mi presencia, de mi misericordia y de mi plegaria.
También te entrego mi desaliento y mi pobreza. Sé que todo lo que soy y tengo es tuyo. Tómalo, Señor, con la certeza de que lo bueno lo vas a multiplicar y lo débil lo vas a perdonar. Amén.



