🟢 *Domingo XXV Tiempo Ordinario*
🪔 Mt 20,1-16
📖*Lectura:*
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
«El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña.
Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo y les dijo:
“Id también vosotros a mi viña y os pagaré lo debido”.
Ellos fueron.
Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo.
Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo:
“¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?”.
Le respondieron:
“Nadie nos ha contratado”.
Él les dijo:
“Id también vosotros a mi viña”.
Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz:
“Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros”.
Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno.
Al recibirlo, se pusieron a protestar contra el amo:
“Estos últimos han trabajado solo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno”.
Él replicó a uno de ellos:
“Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?”.
Así, los últimos serán primeros y los primeros, últimos».
💬*Meditación:*
La parábola revela a un Dios que sale una y otra vez a llamar a todos a su viña. Su generosidad supera nuestros cálculos y nos enseña que la gracia no se compara ni se reclama como un privilegio.
Jesús nos invita a servir con sencillez, agradecer nuestra llamada y alegrarnos del bien que reciben los demás. La comunidad crece cuando dejamos la competencia y reconocemos que todos vivimos de la bondad del Padre.
🙏*Oración:*
Padre bueno,
gracias porque nos buscas
y nos llamas a tu viña.
Enséñanos a vivir la fe
y el servicio como un don.
Señor Jesús,
líbranos de la comparación,
la envidia y la queja.
Haznos servidores alegres
y constructores de fraternidad.
Espíritu Santo,
renueva nuestra disponibilidad
para servir con gratitud.
Virgen María,
enséñanos a responder a Dios
con prontitud y generosidad. Amén














